¡Conozco a ese compañero! Es de la Escuela Superior de Economía. Se llama Ernesto Zedillo Ponce de León. Es de los estudiosos. ¡Los azules no distinguen ni respetan…!. 

Hoy en mi nota de El Universal reporto que el teniente coronel Alfonso Frías ordenó una investigación a fin de castigar al comandante de esta sección que efectuó el allanamiento de la Vocacional 5.  El oficial dijo que sus instrucciones habían sido terminantes en el sentido de evitar lo más posible choques con los muchachos.

La FNET, por acuerdo de 18 secretarios generales de las escuelas del IPN, acordó hacer una manifestación pacífica por la introducción de granaderos al seno de la Vocacional número 5, en donde a base de macanazos conmocionaron a un compañero que está todavía hospitalizado. Otro compañero casi pierde un ojo a causa de un golpe que le proporcionaron.

Exasperados, los estudiantes acuden inesperadamente a la acción insurreccional. Casi de la nada, la desesperación adolescente extrae garrotes, gases, diluvio de piedras. Tres mil politécnicos riñen con cientos de granaderos. A la brutalidad policiaca se opone el deseo de restablecer la justicia como se pueda.

Los granaderos incursionan provocadoramente en las vocacionales, maltratando a quien pueden. Al cabo de un rato se van sólo para regresar minutos después lanzando macanazos y bombas lacrimógenas.

Los estudiantes fueron perseguidos por los granaderos hasta la vocacional número 5, penetrando en el edificio, donde golpearon a varios estudiantes y dos alumnas.

Les comparto otro fragmento de mi nota de hoy en El Universal:

Las bombas lacrimógenas y las macanas de los uniformados caen sobre los muchachos envalentonados. Prácticamente son emboscadas las que tienden a los estudiantes, en este zafarrancho en el que los granaderos parece que inauguraron una táctica de “guerra de guerrillas”.

Les envío un fragmento de mi nota de hoy en El Universal:

Cuando los estudiantes ya estaban en sus planteles, los granaderos empezaron a provocarlos. Al principio, los estudiantes contestaron las provocaciones con gritos y silbidos, pero el ánimo se fue caldeando hasta que empezaron a arrojar piedras contra los granaderos. Todo esto ocurre en la Plaza de la Ciudadela.

Esa foto me estremece. A ver si las autoridades del Politécnico están a la altura de sus muchachos, no como hace diez años. Vean el boletín que hoy difundieron los estudiantes: “El 23 de septiembre de 1956 fuimos mancillados, al invadir las tropas a nuestra máxima casa de estudios. Hoy, 23 de julio, nuevamente nuestro IPN fue víctima de una ofensa al agredir y cubrirse de gloria el H. Cuerpo de Granaderos a la Vocacional número 5”.

La policía hizo caso omiso y los pandilleros alborotaron nuevamente a los estudiantes para que realizaran otro ataque. En presencia de los granaderos, los estudiantes de la vocacional se dirigieron a la Ochoterena para tirar piedras al edificio.  Al ver que su ataque no fue repelido por los preparatorianos de la Ochoterena, los estudiantes politécnicos optaron por volver a sus respectivas vocacionales. 

Fagmento de mi nota en El Universal:

“Según los directores de las Vocacionales 2 y 5, y de la preparatoria Isaac Ochoterena, el zafarrancho fue la culminación de varios pleitos entre los estudiantes desde hace más de un año, y que han sido capitalizados por dos pandillas de estudiantes fósiles, “Los Araños” y “Los Ciudadelos”, verdaderos delincuentes. Fueron estos desadaptados quienes ayer azuzaron a los estudiantes de las vocacionales para atacar a los de la Isaac Ochoterena y amenazaron con volver el día de hoy, por lo que repetidas veces se pidió la intervención de la policía a fin de prevenir nuevos actos vandálicos”.