Compartimos algunos de los puntos que acordamos hoy sobre los recientes acontecimientos represivos en el movimiento estudiantil:

1.- Formular una protesta ante las autoridades por las últimas intervenciones del Ejército y de los cuerpos policiacos.

2.- Reiterar con firmeza el apoyo a los seis puntos del pliego petitorio estudiantil.

3.- Pugnar porque el diálogo sea inmediato ante las autoridades.

4.- Que las pláticas se efectúen en condiciones adecuadas para evitar represión o coacción en el momento en que se busquen soluciones definitivas.

 

Esta noche, llegué a casa y al tratar de meter el coche que conduzco, dos automóviles se colocaron a uno y otro lado y bajaron varios individuos para tratar abrir las puertas de mi automóvil. Me dijeron que el general Mendiola, subjefe de la Policía capitalina, quería hablar conmigo.

Bajé del auto y traté de escapar. Empezaron los golpes. Eran cuatro o cinco agentes. Mis hijos, a los gritos de su madre, salieron al patio. El mayor, de 13 años, empuñaba una pistola, por suerte descargada.

Uno de los agentes logró asirme e inmovilizarme de los brazos cuando Adela Salazar se colgó de sus cabellos. Entonces lo golpeé con todas mis fuerzas.

Después corrí y me perdí entre las rocas del pedregal que conducen a Ciudad Universitaria.

La agitación en la capital está totalmente dominada. En todo el país reina completa calma. El Ejército apoya plenamente al presidente Díaz Ordaz. No hay ningún detenido en el Campo Militar número 1, ni heridos en el Hospital Militar. Tampoco se ha planeado que el Ejército tome posesión de las escuelas del Politécnico o de la Universidad.

Por el momento, la torre de la Rectoría trabaja con normalidad. Sólo a las personas que entran o salen a pie o en automóviles de Ciudad Universitaria se les exige identificación como alumnos, maestros o trabajadores de nuestra institución.

Trabajadores del Gobierno recibieron instrucciones de sus jefes para presentarse en el acto de desagravio, y aunque muchos de ellos se negaron, recibieron amenazas.

Mientras en la Secretaría de Educación Pública se dividieron las opiniones en dos bandos muy fuertes, uno de los cuales le gritaba al otro “borregos, borregos”.

Acá les dejo unas fotos del segundo desalojo del zócalo, después de la ceremonia de “desagravio”.

 

Los hechos recientes se desarrollaron así: se convoca a los burócratas a “desagraviar” la Bandera Nacional (“ultrajada”, según el gobierno, porque en el asta se colocó provocadoramente una insignia rojinegra de huelga).

Los acarreados protestan, los estudiantes aprovechan la oportunidad y se distribuyen en el Zócalo. La escena es extraordinaria: avanzan los tanques, unos estudiantes se tiran al suelo para obligarlos a detenerse, los tanques prosiguen y otros levantan a los activistas y se los llevan. Un puñado de jóvenes se enfrenta a los soldados y hay muertos.

Prensa
28 de agosto 2:55 pm

¡Nuevamente hubo persecución!

La ceremonia de desagravio donde los burócratas del Departamento del Distrito Federal empezaron a corear “Somos borregos, somos acarreados” finalizó a las dos de la tarde cuando las autoridades pidieron desalojar el lugar.

Minutos después, 14 carros tanques se lanzan contra la multitud. Se abrieron las puertas de Palacio Nacional, de donde salieron más soldados decididos a atacar a la gente. Corretearon a los estudiantes por las calles aledañas al Zócalo.

Acto de desagravio a la bandera nacional. Material del Canal 6 de Julio. https://www.facebook.com/Canal6deJulioOficial/videos/1524470517699020/    https://www.facebook.com/Canal6deJulioOficial/videos/1524442537701818/

Una foto más de la ceremonia de desagravio en el zócalo.

 

Acá les dejo una foto que me llegó de la bandera nacional, en la ceremonia de desagravio.

Hace unos momentos los burócratas fueron convocados a una ceremonia de purificación cívica (a desagraviar la bandera porque en el asta se colocó la bandera rojinegra). No opusieron resistencia, pero salieron de los ministerios y oficinas públicas al grito de “Somos borregos”, “Nos llevan, somos borregos, bee, bee”. Así expresaron su apoyo al Movimiento Estudiantil

Se concentraron en el Zócalo, en torno al asta central. Algunos brigadistas repartían volantes. El mitin comenzó, pero no era el programado: se pedía la salida de los presos políticos, la destitución de los jefes de policía, la desaparición del cuerpo de granaderos.

 

dav

Prensa
28 de agosto 9:20 am

El Sol de México informa que la Cruz Roja reportó hoy haber atendido a un promedio de 100 manifestantes que resultaron golpeados durante la maniobra de desalojo en el Zócalo. Otros heridos graves fueron llevados a servicios médicos de la UNAM y del IPN. Muchos se negaron a ser levantados por las Cruces.

Comité de lucha de la UNAM
28 de agosto 9:10 am

Se comparte información de los volantes elaborados por el Comité de Lucha de la Preparatoria número 9.

“El martes 27 del mes en curso, se efectuó una manifestación pacífica a las 4:30 PM en la cual tomaron parte estudiantes de todas las instituciones y representantes de todas las clases sociales.

“Era la 1:00 AM aproximadamente cuando se nos advirtió que desalojáramos dicha plaza, para esto, nuestro ‘glorioso’ Ejército esperó que se hubiese retirado una gran parte del contingente para enseguida golpearnos vil y cobardemente. Dicho ataque trajo por consecuencia la muerte de un compañero estudiante que cayó atropellado por un tanque”.

Desde anoche, estudiantes organizaron el contingente que quedaría ocupando el Zócalo hasta que fueran solucionados todos los puntos del pliego. Fueron colocadas tiendas de campaña.

A la 1:00 de la madrugada, una sección coordinada del Ejército y la Policía Preventiva desalojó la Plaza de la Constitución. Elementos de la Policía procedieron a quemar las pancartas y a retirar las tiendas de campaña y autobuses. Los estudiantes fueron dispersados por Madero y 5 de mayo, siendo diseminados definitivamente a las 2:30 horas.

Esta madrugada en el Zócalo, el regente de la Ciudad de México se dirigió a la multitud ahí reunida, conminándola a que depusieran su actitud y se retiraran a sus domicilios; como dicha arenga no tuvo eco, se procedió a desalojarlos.

Los estudiantes fueron canalizados a las calles 20 de Noviembre, 5 de Febrero, 16 de Septiembre y Madero, con cierta resistencia opuesta por los estudiantes, ya que mientras se retiraban lanzaron improperios y muchos no conformes con ello lanzaron piedras y botellas de refresco a la tropa.

La acción se desarrolló por el este hasta las calles de Rosales y Ricar (Glorieta del Caballito) y por el sur hasta las calles de Izazaga, terminando a las 2:15 horas de esta madrugada.

Esta madrugada, el regente de la ciudad anuncio por los altavoces de palacio nacional, que tenían cinco minutos para abandonar el zócalo. Dijo que  habían permitido hacer el mitin y la manifestación, pero ya habían estado demasiado tiempo y no podían permitir que la plaza fuera usada para otros menesteres. Minutos después fueron desalojados por el ejército a la fuerza. Muchos corrieron hacia el sur de la ciudad.

Esta madrugada, aproximadamente las 2:00 a.m., el ejército desalojó las guardias. Se escuchó por los altavoces de Palacio la orden para levantar y abandonar el Zócalo. Las guardias no se movieron.

Pasados unos minutos se escuchó un nuevo aviso y en seguida se abrieron las puertas de Palacio Nacional. Del interior salieron tanques que desalojaron por la fuerza a las guardias. ¡A CU!, ¡a CU!, gritaron de un auto que pasó a mayor velocidad. Todos doblamos por Insurgentes hacia el sur y no paramos hasta llegar a CU.