Prensa
19 de septiembre 10:00 pm

Novedades informa:

Como resultado de los choques contra los granaderos y policías que se suscitaron hoy en diferentes rumbos de la ciudad, la Escuela Superior de Medicina atiende a 13 manifestantes que resultaron gravemente heridos y a 50 que tienen lesiones leves. Los estudiantes afirmaron que mientras esté a su alcance no permitirán que las instituciones de socorros públicos atiendan a sus lesionados.

Prensa
19 de septiembre 9:30 pm

De acuerdo con el periódico La Prensa, un grupo de estudiantes intentó realizar un mitin frente a la Secretaría de Gobernación. Sin embargo, elementos del Cuerpo de Granaderos los dispersó. Los jóvenes se reconcentraron momentos después en la Alameda, frente al Hemiciclo a Juárez, y nuevamente los granaderos los dispersaron, utilizando esta vez gases lacrimógenos.

 

 

Heberto Castillo
Coalición de Maestros
19 de septiembre 9:00 pm

Un automóvil lleno de latas de gasolina fue lanzado contra mi casa y ardió hasta consumirse a la puerta de mi domicilio, sin causar mayor daño, aunque sí alarma en todo el vecindario. Supe que mi familia estaba a salvo, pero que todos éramos perseguidos.

 

En el transcurso del día brigadas estudiantiles intentaron realizar mítines en distintos puntos de la ciudad para protestar por la ocupación militar de CU y pedir la liberación de los detenidos. La Policía y los granaderos disolvieron la mayoría de ellos. Se registraron enfrentamientos en el Monumento a Álvaro Obregón, Plaza de la Ciudadela, Paseo de la Reforma esquina con Avenida Juárez, Zacatenco, Camarones y Cuitláhuac, y la colonia Industrial Vallejo.  Fueron detenidas 52 personas.

¡Escandalazo! Declaraciones y más declaraciones (sobre la ocupación militar de CU), pero se ha terminado  con la impunidad. A los dos o tres días, después de una buena limpieza, el Ejército regresa a sus cuarteles no sin llevarse un importante y peligroso arsenal.

Ya ven qué fácil solución tiene (…)

La ocupación de Ciudad Universitaria por el Ejército y la aprehensión de cientos de estudiantes, profesores, empleados y padres de familia que se encontraban en ella, es el ataque más grave en mucho tiempo contra la autonomía universitaria y a las libertades democráticas del pueblo de México.

En lugar de una solución política (…) que demandaba y buscaba el Consejo Nacional de Huelga, el gobierno ha recurrido una vez más al uso de la violencia (…)

Se comparte a continuación la posición del Presidium del Comité Central del Partido Comunista Mexicano sobre la ocupación militar en CU

Los tres grandes sectores del Partido Revolucionario Institucional, representativos de las fuerzas mayoritarias del país, manifiestan:

Su solidaridad y confianza para el Gobierno de la República al haber decidido que el Ejército ocupara las instalaciones de la Ciudad Universitaria, ya que estas se habían convertido en focos donde se propiciaba la agitación, la anarquía, el ataque a las instituciones y a la sociedad, con el deliberado propósito de subvertir el orden público.

La acción del Ejército tiene el propósito legítimo de preservar a la Universidad para entregarla a la brevedad posible a sus órganos legales de gobierno.

No es un acto excesivo de fuerza, ni es atentar contra la libertad, el uso de las facultades de que la autoridad dispone para restablecer la verdadera función de la Universidad (…)

El ocio, el despilfarro de recursos y la pérdida de tiempo en luchas ajenas al interés estudiantil, nos colocan en el riesgo de producir una generación inepta en la ciencia, la técnica y el humanismo, que está reclamando nuestro país.

 

El día de hoy expresamos nuestra simpatía con los jóvenes que participan en el movimiento estudiantil:

Partido Acción Nacional
(PAN)
19 de septiembre 4:30 pm

La autonomía universitaria ha sido violada por el gobierno al ordenar la ocupación militar de la Ciudad Universitaria. La restauración del orden debe empezar por el cese de la ilícita intervención del gobierno en la casa universitaria y por la libertad de los detenidos.

No es cierto que los edificios e instalaciones ocupados sean de la nación: son propiedad de la UNAM conforme a las leyes orgánicas de 1929, 1933 y la vigente de 1945.

Nadie afirma que la autonomía universitaria implique extraterritorialidad; pero nadie puede negar que la Universidad goza de las garantías constitucionales que protegen la inviolabilidad. No hubo orden judicial para la ocupación de la Universidad, ni petición de las autoridades universitarias para que el Ejército invadiera las mismas.

En sendos desplegados,  el Sindicato de Profesores de la UNAM y la Asociación de Trabajadores Administrativos de la misma universidad, condenan la intervención del Ejército en CU.

El primero dice: “La intromisión de la fuerza pública en la Universidad constituye una violación flagrante a todo el capítulo de garantías individuales, que la intervención del Ejército pisoteando la autonomía universitaria sin orden de cateo y las detenciones en masa sin orden judicial, son actos que lo confirman”.

Por su parte, la segunda, advierte: “El allanamiento de la Universidad y la ruptura total y violenta de su más cara esencia como lo es la autonomía, nos hace dudar de la anunciada disposición por parte del ejecutivo federal hacia el diálogo que en alguna ocasión se propuso por conducto de la Secretaría de Gobernación”.

 

¡Señor rector Barros Sierra, qué afortunado es usted, qué feliz momento le ha tocado vivir! Debe estar usted orgulloso del auxilio que se le ha dado para el rescate de las propiedades universitarias de la institución descentralizada del Estado, para el efecto de que ahora sí le dé usted el destino para el que fueron construidos.

La ocupación militar de CU fue una medida necesaria. El Sr. Presidente de la República en su informe del día primero claramente dejó asentado que autonomía no implica extraterritorialidad y que ninguna universidad puede quedar al margen de las leyes del país.

Durante casi dos meses la Ciudad Universitaria fue utilizada como cuartel de agitación, con fines totalmente distintos a los señalados por la Ley Orgánica de la Universidad.

Ahora sólo resta que el señor rector, en vista de que no le fue posible por sus propios medios restablecer el orden, agradezca la medida adoptada por el gobierno federal y solicite del mismo le sean devueltos los edificios para destinarlos a los fines para los que fueron creados: la enseñanza y la investigación.

 

Mario de la Cueva
Ex rector de la UNAM
19 de septiembre 2:30 pm

La ocupación de la Universidad por el Ejército constituye la más grave violación a la autonomía universitaria y de las libertades que garantiza nuestra Constitución, hecho que tiene que ser visto con la más honda preocupación por todos los que amamos la vigencia del derecho.

Como universitario y como profesor de la Facultad de Derecho, formulo la más enérgica protesta por este acto que no tiene precedente en nuestra vida institucional, y solicito, a fin de regresar a un régimen de legalidad, la inmediata desocupación de los edificios y su entrega a las autoridades legítimas de la Universidad, así como la libertad de los profesores y estudiantes que han sido detenidos por el Ejército y la Policía.

La inquietud de la juventud, que no es un fenómeno exclusivo de nuestro país, tiene su origen en las desigualdades sociales que existen, lo mismo en México que en América y el Viejo Continente, y en la miseria de grandes núcleos de población. El camino para la solución de los problemas no puede ser la violencia, sino la reforma de las estructuras sociales y económicas, que asegure a todos una vida mejor.

 

El secretario de Agricultura se presentó en las instalaciones del Plan Chapingo seguido por una comitiva de funcionarios y, tras rasgar la bandera de huelga colocada en la puerta principal, exigió a los alumnos que entregaran el plantel. En las afueras se detuvieron dos autobuses de pasajeros y una camioneta llenos de agentes de la policía con armas automáticas. Los alumnos respondieron que no entregarían la escuela sin tomar el parecer de todos los alumnos en una asamblea. El secretario y su comitiva estuvieron de acuerdo en esperar a que José Tayde Aburto, delegado por Chapingo ante el CNH, citara a la asamblea. A unas horas de ocupada la Ciudad Universitaria, los alumnos de Chapingo decidieron entregar su escuela pacíficamente. Bajo la mirada de los ocupantes de los autobuses, cuyas armas estaban a la vista, los representantes estudiantiles hicieron entrega de la Escuela Nacional de Agricultura.

 

Desde el principio los estudiantes revelaron una notable habilidad política. Su instantáneo descubrimiento de la democracia directa como un método para rejuvenecer al movimiento y  no alejarlo de su frente original, la colectividad; su insistencia en sostener un diálogo público con el gobierno, en un país acostumbrado a las componendas entre bastidores y la corrupción palaciega; la moderación de sus demandas englobadas en la palabra democratización aspiración nacional de los mexicanos desde 1910… Todo esto es un ejemplo de madurez y aun de sabiduría política.

 

Rectoría de la UNAM emitió el siguiente boletín de prensa:

“Los directores de las escuelas, facultades, institutos y de administración en general, en diferentes reuniones con el rector Javier Barros Sierra, le manifestaron que asumen todos y cada uno de ellos su responsabilidad de universitarios, y que dedicarán todo su empeño a la defensa moral y a la reconstrucción de su casa de estudios.

“Se estableció, asimismo, que la estructura legal de la UNAM se mantiene en pie  […] y, dentro de las dificultades que el momento actual les impone, continúan prestando sus servicios y cumpliendo su deber”.

 

Un grupo de estudiantes trató de llegar a Ciudad Universitaria, tanto por Insurgentes como por Avenida Universidad, la cual fue bloqueada con camiones a la altura del cruce con Miguel Ángel de Quevedo.

Entonces los estudiantes intentaron hacer un mitin en el Monumento a Álvaro Obregón, casi sobre la avenida de los Insurgentes. Los granaderos se los impidieron. Según el periódico Novedades,  110 estudiantes fueron detenidos y entregados a  la Jefatura de Policía.

Javier Barros Sierra
Rector de la UNAM
19 de septiembre 12:00 pm

Tras la ocupación de Ciudad Universitaria por parte del Ejército se realizaron reuniones en la Casa del Lago con directores de escuelas y facultades y autoridades universitarias. Se hicieron comentarios más o menos amplios sobre la gravedad de la situación, sobre la actitud que debían observar las autoridades universitarias, en general, manteniendo sobre todo el contacto, pese a las dificultades obvias, con el mayor número posible de profesores y de estudiantes de sus respectivas facultades y escuelas; es decir, sostener la comunicación y, mediante ello, la unidad de la institución.

 

Las procuradurías General de la República y del Distrito y Territorios Federales comenzaron a interrogar a las personas que fueron detenidas anoche en Ciudad Universitaria. El director de Averiguaciones Previas de la Procuraduría del DF, Fernando Ortiz de la Peña, señaló que “los delitos no han sido tipificados todavía, aunque son los que se persiguen de oficio”.

Javier Barros Sierra
Rector de la UNAM
19 de septiembre 11:00 am

Hablé no sólo con el secretario de Gobernación, sino con el presidente  de la República. Ellos insistieron mucho en que estaban dispuestos a devolver los recintos en cualquier momento si las autoridades universitarias así lo solicitábamos. Naturalmente yo me abstuve de hacerlo porque esto hubiera dado lugar a muy graves interpretaciones. Evidentemente, lo que convenía al interés universitario era que el gobierno mismo asumiera la iniciativa de desalojar Ciudad Universitaria (…)  Una petición formal y oficial para que fuera devuelta Ciudad Universitaria hubiera sido interpretada como un reconocimiento de haber tenido alguna participación en solicitar o sugerir, insinuar o aceptarla…

 

No queda después de tantos intentos más que darles una pequeña demostración.

El ejército  entró  a Ciudad Universitaria para mostrar que la universidad sigue siendo un pedazo de México.

Han entrado sin oposición. Salieron casi todos los que estaban en el lugar incluso el “presidentito” Heberto Castillo y el rector.

Prensa
19 de septiembre 10:40 am

De acuerdo con el periódico Novedades, el secretario de Defensa, Marcelino García Barragán, informó que depende de la actitud de los estudiantes que el Ejército ocupe otros planteles, como los de Zacatenco, Santo Tomás, la Escuela Normal de Maestros y la Escuela de Chapingo. Sentenció: “en caso de desórdenes, muy a pesar nuestro, se intervendrá en otras instalaciones educativas’.

En referencia a insultos que recibe el Ejército, declaró que “la tropa ya no está para aguantar cosas”.

Y agregó: “aunque el Ejército desocupe la Ciudad Universitaria, el Batallón Olimpia vigilará en forma permanente el estadio olímpico”.

El Ejército está dispuesto a devolver las instalaciones universitarias a sus legítimas autoridades; sólo espera que no haya desórdenes. La Secretaría de la Defensa enviará tropas a los lugares donde sea necesaria su presencia.