A raíz de los operativos llevados a cabo en Ciudad Tlatelolco tras los disturbios ocurridos el 2 de octubre, hemos encontrado más de un centenar de armas, entre las que hay rifles de alto poder con miras telescópicas y pistolas de alto calibre, así como latas de gasolina.

Los cateos se han realizado en departamentos de los edificios Chihuahua, ISSSTE y Aguascalientes, bajo el amparo de órdenes judiciales escritas.

El joven mexicano es noble, accesible, comprende los problemas y sabe escuchar los planteamientos que se hacen para buscar soluciones. Los problemas aquí los ha generado una minoría que ha dispuesto de amplios recursos económicos.

Algunos estudiantes han sido pagados por elementos extraños para que quemen camiones y cometan todo tipo de condenables depredaciones. Ninguno de ellos podría ser considerado como verdadero mexicano, han traicionado a México, a su historia, a sus tradiciones, a lo que nos es propio.

Nos hemos enterado de que el presidente Gustavo Díaz Ordaz recibió telegramas de protesta por la represión en contra de los estudiantes, firmados por Simone de Beauvoir, Jean Paul Sartre, Jean Luc Godard, Arthur Koestler y Arthur Miller.

Consejo Nacional de Huelga
CNH
6 de octubre 6:30 pm

Nuestra fuerza es la opinión pública; la del gobierno es la policía y el ejército.

El Consejo Nacional de Huelga hace responsable de lo sucedido y de lo que pueda sucederles a nuestros compañeros al Gobierno de la República.

Los días de la ignorancia.

Nadie ha reconocido que el movimiento estudiantil ha supuesto nuestra única posibilidad de verdadera renovación en cuarenta años, la única fuerza capaz de modificar la arterioesclerosis del PRI, de los líderes corruptos, la injusticia de reparto de la riqueza pública, la situación trágica de los campesinos y de los indios mexicanos…

Ahora ante el país se abren dos caminos: una nueva represión y quizás por ello mismo el reino absoluto del terror y la destrucción de todo lo ganado duramente en estos años; o más bien la reconstrucción integral de nuestra vida política y nuestra enseñanza superior.

René Mauriès aún está dando seguimiento de la situación en México. Hoy escribió sobre los debates a los que se sometían los integrantes del CNH antes de la represión:

Tanto los duros como los moderados estaban de acuerdo en decir que el gobierno tenía dos opciones: la violencia o el diálogo. “Impongamos el diálogo por medios violentos”, predicaban los primeros. “Hagamos una revolución inteligente”, replicaban los segundos. Insistían: la violencia hace que la gente apoye al gobierno y acuse a los estudiantes, sin tomar en cuenta que la mayor violencia es la gubernamental.

Lo que afirma Sócrates es una mentira. Asegura que tanto yo como el licenciado Madrazo somos parte de la conjura. Sí me entrevisté con integrantes del CNH, y cuando escuché sus puntos de vista, irracionales y utópicos, rechacé toda participación.

Pido un careo con Sócrates para aclararle a ese pobre chico las mentiras en que ha incurrido.

Basta comparar las declaraciones de los diputados, de los llamados líderes obreros, de los políticos, de los conformistas a sueldo, con lo que han escrito y dicho los intelectuales agredidos para tener una idea de dónde está la inteligencia y la dignidad; y dónde el servilismo, la retórica vacía y el oportunismo.

No son los estudiantes los verdaderos culpables de la agitación en contra del gobierno. Yo culpo a los intelectuales de la CU de ser los verdaderos responsables de cuanto ha ocurrido. Esos intelectuales de extrema izquierda, que lanzaron a los estudiantes a una loca aventura, que ha costado vidas y provocado dolor en muchos hogares mexicanos.

Entre estos intelectuales figuran: Luis Villoro, José Luis Ceceña, Jesús Silva Herzog, Ricardo Guerra, Rosario Castellanos, Roberto Páramo, Víctor Flores Olea, Francisco López Cámara, Leopoldo Zea, José Escudero, Eduardo Lizalde, Jaime Shelley, Sergio Mondragón, José Luis Cuevas, Leonora Carrington, Carlos Monsiváis, y otros.

Son unos cobardes.

El gobierno prefirió apelar a la fuerza física y a la retórica “revolucionario-institucional”. En ningún momento se advirtió el deseo de “hacer pública la vida pública” y abrir el diálogo con la gente. Las autoridades propusieron la negociación, sólo que entre bastidores; las pláticas abortaron porque los estudiantes se negaron a aceptar este inmoral procedimiento.

Sócrates Campos Lemus ha delatado a sus compañeros. Los periódicos reportan ampliamente sus declaraciones. Además de reiterar los nombres de dirigentes, mencionó a los integrantes de la Coalición de Maestros Eli de Gortari, Fausto Trejo y Heberto Castillo.

Como dirigente del CNH, declaro lo siguiente:

1. Los principales incitadores del movimiento son la escritora Elena Garro; el exlíder priísta, Carlos Madrazo; el exsecretario particular del expresidente López Mateos, Humberto Romero; el director del Colegio de México, Víctor L. Urquidi; el exgobernador de Baja California, Braulio Maldonado; y Ángel Veraza, secretario particular de Madrazo.

2. Miembros del CNH, como Roberta Avendaño, recibieron recursos de estas personas para el movimiento. La Tita recibió un cheque de Víctor L. Urquidi.

3. La Escuela Agrícola de Chihuahua entregó armas a varios estudiantes para el mitin del 2 de octubre.

4. El CNH dispuso conformar columnas de seguridad que eran en realidad grupos de choque, con instrucciones de abrir fuego si llegaban policías o soldados a disolver el mitin de Tlatelolco.

La flama olímpica llegará hoy a territorio mexicano. El puerto de Veracruz ya está listo para recibirla con una gran ceremonia. En estos momentos se encuentra en el cañonero Durango, con excelente tiempo y horario.