El CNH jamás se propuso hacer la revolución; nunca se trató el tema de hacer uso de armas, pues el movimiento parte de la base de que todavía es posible hacer reformas en el país que pueden resolver problemas sociales, como los seis puntos del pliego petitorio.

Si ha habido actos de violencia, ha sido por parte de estudiantes al margen de la autoridad del CNH, pues éste aconsejó siempre la razón y la inteligencia. Es probable que el 2 de octubre hubiera gente extraña incrustada dentro del movimiento, siempre ha habido provocadores, en general de organizaciones de ultraderecha como el MURO o de muchos sectores del gobierno.

Líderes estudiantiles del Instituto Politécnico Nacional acudieron a las oficinas de la Secretaría de Educación con la propuesta de que regresarán a clases si el secretario, Agustín Yáñez, pide la liberación de todos los estudiantes detenidos del IPN.

El secretario no los recibió y les mandó decir que regresaran el 4 de noviembre…

Prensa
8 de octubre 6:30 pm

Crónica del periódico Novedades sobre declaraciones de líder de la Facultad de Ciencias:

Guevara Niebla, astuto, parsimonioso, rindió una declaración muy cuidada. Al ser entrevistado por los periodistas, con mucha seguridad en sí mismo, afirmó que la detención de dirigentes del CNH no significa que el movimiento ha terminado, pues sus compañeros lo continuarán. Piensa que ningún estudiante busca soluciones a balazos y cree que “sólo mediante una buena iniciativa del gobierno se dará fin al conflicto”.

Manifestó que ignora si Carlos Madrazo o Elena Garro dieron ayuda al movimiento: “Sólo oí un rumor de que Madrazo sí estaba ayudando”.

Abajo una foto de Madrazo.

Después de cuatro días de arresto, los estudiantes presos en Tlatelolco son presentados en Lecumberri. Escuchemos a Gilberto Guevara Niebla, quien al fin habla con los medios.

Afirma que la Secretaría de Gobernación invitó al diálogo vía telefónica a cinco dirigentes del CNH y cinco maestros de la Coalición. Aún el 2 de octubre había un clima tal que hacía ver la posibilidad de un acuerdo. Horas antes del mitin “hubo un diálogo entre gente del movimiento y representantes del gobierno”.

También confirma que el movimiento se sostiene de colectas públicas y de donativos particulares de maestros y simpatizantes.

Como a las seis de la tarde del primer día que estuvimos en el Campo Militar fueron unos tipos a mi celda, la 18. Se abrió una ventanilla y me ordenaron “acércate”. Oí una voz: “celda 18, Gamundi del CNH”. Era la voz de Sócrates. En la madrugada me sacaron para interrogarme:

–¿Conoces a Sócrates?

–No.

–No te hagas pendejo, Sócrates dijo que te conocía y te reconoció en la 18.

Esto ocurrió con otros muchos compañeros. Los reconoció de celda en celda.

Informe del 8 de octubre:

Manuel Ortiz, líder estudiantil de los que mayor injerencia y mando han tenido en el problema, resultó herido en Tlatelolco. Vive con sus padres en la Unidad Santa Fe. Lo curaron en una clínica del Seguro Social y no dieron parte a las autoridades. Tiene un balazo en una pierna y se encuentra armado.

Dijo a un estudiante que el día 11, además del mitin, atacarán la Penitenciaría para sacar a los presos.

Prensa
8 de octubre 3:00 pm

Las Últimas Noticias de Excélsior reporta en primera plana:

En asambleas efectuadas en la Ciudad Universitaria y en Zacatenco, representantes de la mayor parte de las escuelas politécnicas y de la UNAM repudiaron abiertamente la violencia, condenaron los actos terroristas y desconocieron a Sócrates Amado Campos Lemus como miembro del Consejo Nacional de Huelga.

Un pequeño disturbio estudiantil en Puebla fue puesto bajo control por policías y tropas de la 25 zona militar; un estudiante fue herido.

El comandante de paracaidistas, José Hernández Toledo, herido el 2 de octubre, sigue recuperándose satisfactoriamente en el Hospital Central Militar.

La antorcha olímpica está a 485 kilómetros del pebetero del estadio del Pedregal, en la capital deportiva del mundo. Hoy dejó territorio veracruzano para internarse en Puebla, en manos del atleta Enrique Bernal.

Decenas de personas pernoctaron anoche en el pavimento afuera del Auditorio Nacional, en espera de que se abran las taquillas e inicie la venta de boletos para los espectáculos olímpicos.

Los compañeros de la UNAM están discutiendo la posibilidad de realizar esta tarde una pequeña reunión en uno de los auditorios para conmemorar el primer aniversario de la muerte del Che Guevara. No se ha tomado una decisión definitiva.

Transcribo el contenido de un cable de información de inteligencia de la CIA:

El Comité Nacional de Huelga será reconstruido completamente, al igual que las coordinaciones de los comités y los comités de huelga. La organización de éstos será la misma, pero nuevos miembros serán nombrados y serán excluidos los que abogan por la violencia y de los que se sospecha de ser traidores de la causa.

El CNH ha fijado que intensificarán el trabajo de las brigadas políticas, los obreros y los campesinos.

Antes de la medianoche nos sacaron a todos de las celdas y nos reunieron con el general. Nos trasladaban a la cárcel de Lecumberri, informó éste. Yo sólo había visto a Sócrates –quien tenía su celda abierta– cuando me llevaban escoltado al baño. Había oído que estaba Guevara porque una noche escuché que lo golpeaban por haberse cambiado el nombre.

Por primera vez desde nuestra detención nos veíamos, podíamos hablar, abrazarnos; que si no hubiéramos ido, que si seríamos todos los aprehendidos o habría más; dónde habíamos estado cuando cayó la bengala… en varios autos sin insignias, con una fuerte escolta de hombres armados de metralletas, fuimos conducidos a Lecumberri.