David Vega Becerra

Líder estudiantil de la Escuela Superior de Ingeniería Textil, IPN

En el trayecto, un soldado se divierte picando con un palo el trasero de varios compañeros.

Por una rendija percibo que los camiones toman el Viaducto y se enfilan al Periférico, entran al Campo Militar No. 1

Nos hacen bajar y un oficial joven regaña a un soldado que se extralimita en la rudeza; nos forman y preguntan si había alguna queja, un joven levanta la mano y le dice brevemente lo de los disparos en Tlatelolco, de inmediato lo separan y reitera la pregunta.

Nadie contesta y nos hacen pasar a los dormitorios de los soldados.

No distingo si las luces de bengala salieron del edificio de Relaciones Exteriores o del helicóptero que justo en ese momento pasó por encima del inmueble.

Los del Politécnico llegamos a la Alameda y estaba como conductor del mitin Arturo Martínez Nateras, secretario general de la CNED. Le pido la palabra para solicitar ayuda para los compañeros de la Vocacional 5. Genaro Alanís, representante de la Sociedad de Alumnos de esa Voca sube al estrado y pide apoyo. La respuesta es inmediata. El contingente procede a dirigirse al Zócalo. Nos enfilamos por 5 de Mayo y nos encontramos a un grupo de alumnos de la Voca 5 que son correteados por granaderos, dando por resultado un enfrentamiento que se generaliza en la Alameda. Esos hechos dieron lugar a la alianza estudiantil Poli-UNAM y el inicio del Movimiento Estudiantil.

 

En la Plaza del Carillón, del Casco de Santo Tomás, los grupos opositores a la FNET volvemos a incitar para romper la marcha y llevar a los estudiantes al centro de la ciudad. Lo logramos. La inmensa mayoría de los asistentes nos siguen. Procedemos a tomar camiones y nos enfilamos hacia la Alameda. Es así como me llevo al compañero Genaro Alanís, representante de la Sociedad de Alumnos de la Voca 5. Me lo llevo prácticamente agarrado de la mano.