El Jagger

Estudiante de la ESIA del IPN (perfil ficticio)

Vicente Saldaña, del IPN, comparte su sentir:

“Había cuates que decían que había que aprovechar las Olimpiadas, la cantidad de público para exponer nuestros problemas, y claro que nosotros teníamos la nota conciencia de ser la nota disidente, la mancha que estropea la imagen… pero de ahí a querer sabotearlo todo ¡hay un largo trecho! ¡Y de ahí a lograrlo hay otro más aún!

… Dentro del montón de chavos la desunión y la inconsciencia llegó a tal grado que después del 2 de octubre hubo muchos cuates, mucha raza que si no asistió a los Juegos cuando menos los vieron por televisión. ¡Y esto a mí me revuelve el estómago! Pensar que podían ver los actos sobre el cadáver de los compañeros muertos y sobre los miles de desaparecidos que sabíamos encarcelados, pero de los que no teníamos seguridad.”

El presidente inauguró los Juegos Olímpicos ante 80 mil personas en las tribunas y las delegaciones de 112 países que competirán a lo largo de dos semanas.

Comparto esta postal de la Ciudad de México:

Estudiantes sostuvieron reuniones en varias locaciones alrededor de la Ciudad de México, en las que difundieron el progreso que tuvieron en pláticas con representantes del gobierno.

Dijeron que cuando se cumplan sus tres demandas adicionales participarán en un diálogo público con el gobierno sobre sus primeras seis demandas.

La Ciudad de México permanece tranquila, excepto por un reporte no confirmado de la quema de un camión usado como transporte para los atletas olímpicos, quienes dejaron el camión sin pasar incidentes.

Una comisión de pasantes de medicina, en representación del Bloque de Pasantes, miembro del Hospital Colonia, dio a conocer –mediante un documento– su protesta por la detención y consignación del pasante Mario Campuzano Montoya, que laboraba en el Hospital de la Mujer.

Dice que no es posible que vuelvan a la normalidad sus actividades mientras persistan las condiciones de represión y demandan el restablecimiento del orden constitucional.

Los compañeros de la UNAM están discutiendo la posibilidad de realizar esta tarde una pequeña reunión en uno de los auditorios para conmemorar el primer aniversario de la muerte del Che Guevara. No se ha tomado una decisión definitiva.

Ayax Segura, compañero preso en Tlatelolco y alumno de la Normal, le está dando cuerda a la prensa. ¿A qué se refiere, cuando declara que fueron “factores extraños al movimiento estudiantil” los que formaron columnas de choque que el 2 de octubre enfrentaron a granaderos y al Ejército?

Dice que el movimiento tiene mucho dinero. Que “la línea dura” quiere derrocar al gobierno para imponer un régimen comunista y que iban a incendiar con bombas el periódico El Sol de México.

Nos hemos enterado de que el presidente Gustavo Díaz Ordaz recibió telegramas de protesta por la represión en contra de los estudiantes, firmados por Simone de Beauvoir, Jean Paul Sartre, Jean Luc Godard, Arthur Koestler y Arthur Miller.

Sócrates Campos Lemus ha delatado a sus compañeros. Los periódicos reportan ampliamente sus declaraciones. Además de reiterar los nombres de dirigentes, mencionó a los integrantes de la Coalición de Maestros Eli de Gortari, Fausto Trejo y Heberto Castillo.

Acabo de leer en el periódico que en París han desplegado un gran operativo para proteger la embajada de México, pues temen que los compañeros franceses de la Sorbona realicen algún mitin en apoyo a nuestro movimiento. Sin embargo, ante la prohibición de las manifestaciones callejeras, los estudiantes se manifestaron dentro de su propia universidad.

Gracias a los compañeros que desde lejos nos muestran su solidaridad.

Me acabo de enterar de que ayer arrestaron al compañero José Luis B. Más tarde agarraron a dos de sus compañeros de futbol por el simple hecho de aparecer en su agenda. Los acusan de un crimen que no tuvo lugar.

Le mostraron a José Luis una declaración ya redactada que decía él había participado, junto con otros cuatro compañeros, en la quema de un tranvía. La supuesta quema había ocurrido en la calle de Gorostiza esquina con Jesús Carranza, el 2 de octubre, a la 6:30 de la mañana. ¡Falso! ¡Ni el dos ni el tres hubieron tranvías quemados en dicha esquina!

Testimonio de Diana Salmerón de Contreras, hermana de Julio Salmerón, estudiante de la Vocacional número 1 asesinado el 2 de octubre en Tlatelolco:

“Cuando estábamos velando a Julio la solidaridad de sus compañeros me llegó muy profundamente. Todos los muchachos de la Vocacional número 1 vinieron a la casa tan pronto como supieron de la tragedia. Habían recolectado unos 500 pesos. Mi hermana les dijo que no necesitábamos el dinero, que era mejor gastarlo en el Movimiento. ‘No’ dijeron todos ‘tu hermano es el Movimiento. Toma los 500 pesos’”.

 

Soldados y policías catearon durante toda la mañana los edificios cercanos a la Plaza de las Tres Culturas en busca de estudiantes. Aprehendieron a numerosos jóvenes que se habían refugiado durante la balacera en diferentes edificios aledaños. Los llevaron al corredor de la planta baja del edificio Chihuahua, donde permanecieron varias horas con la cara hacia la pared y los brazos en alto.

Un gran número de personas desfila por hospitales de emergencia, el Servicio Médico Forense, el Campo Militar número 1, la Cárcel Preventiva y la Penitenciaría de Santa Marta Acatitla. Buscan información sobre el paradero de sus familiares y amigos que el día de ayer asistieron al mitin en la Plaza de las Tres Culturas.

En el hospital Rubén Leñero y en la Cruz Roja se impide el pasó a toda persona ajena a esas instituciones. Personal  administrativo pega en muros y puertas listas de heridos que tienen camas asignadas. Decenas de granaderos mantienen constante vigilancia sobre el hospital Rubén Leñero.

Comienza el desalojo de la Plaza. Los únicos vehículos que salen del área son los del ejército, con rumbo al Campo Militar Número Uno, con detenidos, heridos y muertos.

Concluye el rastreo por el área habitacional buscando a los sospechosos de pertenecer al movimiento estudiantil.

Todas las personas están detenidas, con excepción de los fotógrafos y periodistas que pudieron identificarse. Ninguna persona puede abandonar o entrar a la zona, salvo rigurosa identificación.

Unos 300 tanques, unidades de asalto, jeeps y transportes militares tienen rodeada la zona, de Insurgentes a Reforma, hasta Nonoalco y Manuel González.

Varios edificios han sido ocupados en su totalidad por la tropa, y algunos otros están siendo cateados.

Los elementos del Batallón Olimpia, vestidos de civil, tienen como contraseña un pañuelo envuelto en la mano derecha. Así se identifican unos a otros, y se les oye gritar: ¡Batallón Olimpia, no disparen!

Cientos de personas con las manos en alto son conducidas por los soldados hasta el muro sur de la iglesia de Santiago Tlatelolco.

Éstas son algunas imágenes de la detención de líderes del movimiento y jóvenes, en el edificio Chihuahua.

Esther Fernández, estudiante de la Facultad de Ciencias de la UNAM, cuenta que un niño de 11 o 12 años de pronto se incorporó un poquito, y una bala le atravesó toda la mejilla. Venía acompañado de su hermana.

Relata: “Estábamos todos tirados en el suelo de la explanada, como nos lo ordenaron los soldados, pero el niño levantó la cabeza. Su hermana de 16 años gritó histérica: ¡Mi hermano está herido! Pero los soldados y los compañeros le dijeron que si se paraba le podía pasar lo mismo”.

El periodista Francisco Ortiz Pinchetti narra:

En el edificio Chihuahua hombres armados nos han ordenado acostarnos sobre el piso, con las manos en la nuca. Al hacerlo vi cómo uno de ellos, armado con una pistola escuadra, disparó hacia abajo varias veces; hacia el gentío, supongo.

Fueron los suyos los primeros balazos. Todo ha transcurrido en segundos: desde que aparecieron las bengalas hasta que fuimos obligados a tendernos no pasó más de un minuto. Todo, en segundos. Después de que vi al hombre disparar se desató una balacera colosal.

Sofía, una vecina del edificio Chihuahua, asegura haber visto a dos hombres en cada uno de los dos helicópteros, que bajan el ras de la azotea, frente al edificio Chihuahua.

Dicen que en los hospitáles y cárceles han dado una orden de alerta. Algo va a pasar.

Hay información de que se liberaron pabellones de diferentes cárceles y de instituciones hospitalarias para atender posibles emergencias.

Está corriendo el rumor de que entre los manifestantes hay decenas de agentes policiacos vestidos de civil.

El Consejo Nacional de Huelga, que convocó el mitin, instala el podio de oradores y equipo de sonido para dirigirse a los asistentes en la terraza balcón del edificio Chihuahua. Los contiguos a la Plaza están construidos con un diseño en el que cada tres pisos hay un espacio común, abierto como terraza balcón.