Gilberto Guevara Niebla

Dirigente estudiantil de la Facultad de Ciencias de la UNAM

En la esquina de Juárez y San Juan de Letrán,  varios estudiantes vieron a un grupo de adultos sacar piedras de botes de basura y apedrear, uno a uno, los gigantescos escaparates de los centros comerciales establecidos sobre Avenida Juárez.

 

La euforia se apoderó de los manifestantes del Politécnico. A medida que la columna avanzaba, los contingentes se fueron acelerando. Cuando la columna alcanzó el Monumento a la Revolución, se produjo la primera escisión. Un contingente numeroso  – tal vez 300– liderado por militantes de las Juventudes Comunistas, abandonó la columna principal al grito de “¡Zócalo!, ¡Zócalo!, ¡Zócalo!”. La manifestación politécnica, sin embargo, siguió su avance hasta el Casco de Santo Tomás, pero a partir del incidente del Monumento a la Revolución, los gritos de “¡Zócalo!, ¡Zócalo!” tomaron mayor fuerza.

El líder de la FNET, José Cebreros, se presentó con sus compañeros en las oficinas del DDF con el propósito de solicitar autorización para realizar una marcha de su organización.

“- Antes de ustedes llegaron estos señores – les dijo Guillermo López Ostolaza, director de Gobernación del Distrito Federal a los líderes de la FNET, mientras señalaba a otro grupo de estudiantes.

-¿Quiénes son ellos?

-Son los representantes de la CNED que solicitan autorización para realizar, en la misma fecha que ustedes, otra marcha para conmemorar el aniversario del inicio de la Revolución Cubana.

Se produjo enseguida, por lo visto, una larga discusión.

-¿Por qué no cambian la fecha de su marcha? –preguntó López Ostolaza a los politécnicos.

-Imposible hacerlo, el Instituto saldrá de vacaciones la próxima semana.

Los jóvenes de la CNED y la JCM, por su parte, también se negaron a cambiar la fecha de su marcha.