Heberto Castillo

Coalición de Maestros

Heberto Castillo
Coalición de Maestros
25 de septiembre 10:43 pm

El movimiento estudiantil con todas sus contradicciones internas, sus errores tácticos y sus excesos verbales ha logrado grandes triunfos populares para el pueblo de México; entre otros:

-Ha hecho conciencia de la necesidad de luchar por la vigencia de los preceptos constitucionales.

-Han llenado, por fin, de contenido a las palabras que se habían vuelto sólo palabras: revolución, pueblo, patria y hombre.

Heberto Castillo
Coalición de Maestros
25 de septiembre 10:40 pm

En el documento “En defensa de las libertades ciudadanas” hablo del movimiento estudiantil y las violaciones constitucionales que se han llevado a cabo.

Entre otros artículos de la Carta Magna, los siguientes son preceptos no se cumplen:

6º y 7º, que proclaman “la libre manifestación de las ideas, la libertad de prensa”. 9º, que establece la libertad de reunión y de manifestación. 24º, que establece que “en tiempo de paz, ninguna autoridad militar puede ejercer más funciones que las que tengan exacta conexión con la disciplina militar”.

Heberto Castillo
Coalición de Maestros
19 de septiembre 9:00 pm

Un automóvil lleno de latas de gasolina fue lanzado contra mi casa y ardió hasta consumirse a la puerta de mi domicilio, sin causar mayor daño, aunque sí alarma en todo el vecindario. Supe que mi familia estaba a salvo, pero que todos éramos perseguidos.

 

Heberto Castillo
Coalición de Maestros
18 de septiembre 10:45 pm

Escribía un texto para un documental del movimiento filmado por Oscar Menéndez. Estaba en la Facultad de Ciencias y entraron a la sala Carlos Fernández del Real y Pily, su esposa, que me llevaban latas de duraznos (…) De pronto tras los hombros de Carlos se asomó Gilberto Guevara Niebla diciendo “Ingeniero, el Ejército”. El paso de las tanquetas producían un ruido ensordecedor. Me puse de pie y oí todavía decir a Gilberto: “Saquen al ingeniero. Si lo agarran lo hacen pedazos”.

Olvidé mis heridas. El miedo da fuerzas. Corrí como muchacho tras los muchachos (…) Al llegar a un paso a desnivel una tanqueta nos echó la luz.  “¡Alto!”, dijo una voz desde la torre de mando. Decidí: “si me paro me matan, si corro quizá no”. Corrí (…) Me arrojé al pedregal por donde construían Medicina Veterinaria (…)  Se escuchaban las “estaciones” de la radio de CU que habían sido instaladas por los jóvenes en lucha. Reseñaban la entrada del Ejército que miraban desde lo alto. Decía una voz juvenil: “van entrando a rectoría, van por Ciencias, por Ingeniería, llegan a Medicina, suben por nosotros. ¡Viva México!. Cuidado, suban por…” Calló la estación y escuché a lo lejos el Himno Nacional. Luego un ruido como de ametralladora. Después nada. Lloré imaginando muertos y traté de escapar, de salir de CU.

 

Heberto Castillo
Coalición de Maestros
18 de septiembre 12:00 pm

No tengo por qué esconderme. Quienes participamos en este movimiento no tenemos por qué irnos a la clandestinidad, pues estamos dentro de la ley (…) Lo que pedimos está dentro de la Constitución. Los derechos se conquistan. Tengo el convencimiento de que este Movimiento está conquistando derechos que la Constitución otorga, pero no se ejercían (…) Insistimos desde un principio que nuestra actuación es pública y que debiéramos estar a la luz pública, pero diversas comisiones de estudiantes, generosamente, me dijeron: “Lo queremos vivo y no a un mártir”.

 

Heberto Castillo
Coalición de Maestros
15 de septiembre 11:05 pm

He dado el grito, agregando a los vítores a nuestros héroes, el aplauso a la lucha que por su liberación dan los pueblos oprimidos del mundo.

Heberto Castillo
Coalición de Maestros
15 de septiembre 7:05 pm

Hay gran entusiasmo, música de varios grupos, convivencia entre estudiantes, profesores, investigadores, trabajadores y padres de familia.

Heberto Castillo
Coalición de Maestros
15 de septiembre 12:05 pm

El Consejo Nacional de Huelga, por conducto de Marcelino Perelló, me invitó a dar el grito esta noche, en la celebración que se realizará en C.U.

Heberto Castillo
Coalición de Maestros
13 de septiembre 7:50 am

El periodista de El Universal Javier Nájera Torres me dijo que el subsecretario de Defensa, Gastéllum, quiere hablar conmigo.

Propone una solución amistosa al conflicto: la Secretaría de Defensa donará una puerta reconstruida a la preparatoria, y se colocará una placa donde se exprese el reconocimiento mutuo de estudiantes, maestros y militares, o algo por el estilo.

La idea me parece oscura, descabellada.

Me invita a verlo “con su palabra de soldado” y garantiza mi seguridad. No hay escrito alguno, sólo un recado verbal. Contesto en la misma forma: invito al subsecretario a charlar en CU, garantizándole el respeto de todos los universitarios para dialogar tanto como sea necesario.

Heberto Castillo
Coalición de Maestros
12 de septiembre 8:46 am

Sobre el llamado a clases del rector Barros Sierra y sus declaraciones en el sentido de que el pliego petitorio ha sido satisfecho en esencia, ayer declaré que como maestros y como Coalición debemos apoyarlo en la defensa de la Universidad y de las garantías constitucionales, (pero) los puntos a que hace referencia y que llama institucionales no son los del pliego petitorio estudiantil, gremio que ha impulsado el movimiento.

Estudiantes y maestros no podemos levantar el paro sin que se resuelva ninguno de los puntos, si así lo hiciéramos mostraríamos al pueblo que no creemos en lo que estamos luchando.

Heberto Castillo
Coalición de Maestros
11 de septiembre 12:00 pm

Durante mi discurso en el mitin de hoy en CU dije que el movimiento no es puramente estudiantil, sino popular.  El objetivo que pretende conquistar es que el pueblo de México se desarrolle en un clima democrático.

Y con respecto al mensaje del rector Javier Barros Sierra en el punto en el que llama a la responsabilidad de los universitarios, pregunté:  ¿Y qué es lo que hemos hecho desde el 26 de julio, sino ser responsables?.

 

 

El rector Javier Barros Sierra me dijo que corría peligro, pues se rumoraba que la fuerza pública me sacaría del hospital que está en los linderos de CU con Copilco. En una acción así, el enfrentamiento de la Policía o el Ejército con los muchachos sería inevitable, y salí. Fue el jefe del servicio médico quien me sacó disfrazado de asiento posterior de su automóvil. Encima de mí sentó a una persona.

Considero que la agresión de que he sido objeto es un grave error de las autoridades, que demuestran su no deseo de dialogar como seres humanos, con razones, sino con los puños.

Yo no tengo más armas que las ideas que son con las que puedo luchar; si me vuelven a agredir, seguramente volveré a ser derrotado.

En la conferencia de prensa, una cinta magnetofónica reproduce mi testimonio en el que narro cómo fui agredido por agentes de la policía la noche de ayer y cómo logré huir para, después de cinco horas, llegar a Ciudad Universitaria:

“Maltrecho, sangrando, permanecí oculto mientras oía gritos e insultos… decidí no salir porque consideré que la policía mandaría fuerza suficiente para aprenderme antes de llegar a CU.

Esperé unas horas y caminé a gatas por todo el Pedregal, y me arrastré por las calles de Copilco. Serían las cinco de la mañana cuando logré llegar a CU y ahí caminé hasta llegar con una guardia de estudiantes de Veterinaria.

Me llevaron a los servicios médicos y supe que tenía fisura en el cráneo, herida en el vientre, producto de alguna patada con puntera metálica. Una rodilla me sangraba mucho y tenía los dedos de las manos luxados.

Fui operado en CU por cirujanos plásticos”.

Esta noche, llegué a casa y al tratar de meter el coche que conduzco, dos automóviles se colocaron a uno y otro lado y bajaron varios individuos para tratar abrir las puertas de mi automóvil. Me dijeron que el general Mendiola, subjefe de la Policía capitalina, quería hablar conmigo.

Bajé del auto y traté de escapar. Empezaron los golpes. Eran cuatro o cinco agentes. Mis hijos, a los gritos de su madre, salieron al patio. El mayor, de 13 años, empuñaba una pistola, por suerte descargada.

Uno de los agentes logró asirme e inmovilizarme de los brazos cuando Adela Salazar se colgó de sus cabellos. Entonces lo golpeé con todas mis fuerzas.

Después corrí y me perdí entre las rocas del pedregal que conducen a Ciudad Universitaria.

Sabemos que las autoridades podrían terminar de inmediato con todos los problemas aceptando nuestro pliego petitorio que ha sido aprobado por la aclamación en la Magna Asamblea del 13 de agosto, y que ratifica esta segunda Asamblea Libre y soberana del Pueblo, esta noche del 27 de agosto de 1968.

Durante mitin en el zócalo:

El movimiento estudiantil –nuestro movimiento- ha conquistado ya grandes triunfos. El hecho mismo de que estemos ahora aquí, reunidos pacíficamente, es uno de ellos. También hemos roto los diques de la ignominia de la prensa, la radio y la televisión que habían levantado para evitar que las voces más conscientes de nuestro pueblo llegarán a éste y lo despertaran de su letargo de tantos años. Ha surgido la nueva prensa: la prensa de los volantes y los camiones.

Ahora que la Secretaría de Gobernación quiere entablar diálogo es cuando debemos mantener más firmes nuestras convicciones. Este movimiento no fue motivado, como lo dice la prensa, por el conflicto entre dos escuelas y la intervención del cuerpo de granaderos. Ha tenido un proceso de gestación que data de bastante tiempo atrás.

Es mentira que este movimiento no tenga bandera, puesto que la bandera de los jóvenes está plasmada en el Pliego Petitorio de 6 puntos y se apoya en que la Constitución ha sido violada; la defenderemos siempre con o sin diálogo.

En la mesa redonda sobre las causas del movimiento, la cual se transmitió por televisión, dije que “el movimiento estudiantil no es obra de delincuentes ni tiene propósitos de subversión del orden institucional. Los líderes estudiantiles están dispuestos a entablar un diálogo con las más altas autoridades del país”.

Ifigenia M. de Navarrete hizo énfasis en que  “el movimiento no está dirigido contra el gobierno sino contra los actos de algunos funcionarios que se han excedido en sus funciones”.

Estudiantes y maestros están dispuestos al diálogo con las autoridades y éste debe tener carácter público. Sería recomendable que Telesistema Mexicano propiciara un programa de televisión en el que tanto la Coalición de Maestros como el Consejo Nacional de Huelga dieran a conocer sus puntos de vista.