Profe Solís

Profesor de sociología en la FCPyS de la UNAM (personaje ficticio)

También el Juez Sexto de la Segunda Corte Penal del D.F. dictó formal prisión a 58 de 98 personas que le fueron consignadas por los mismos hechos del 2 de octubre.

Son responsabilizadas de 9 delitos del orden común, como: robo, disparo de arma de fuego contra agentes de la autoridad, asociación delictuosa y daño en propiedad ajena.

El Juez Primero de Distrito en Materia Penal del Distrito Federal, Eduardo Ferrer Mc Gregor, declaró formalmente presas a 15 personas que le fueron consignadas con motivo de los hechos del 2 de octubre.

Todos los detenidos son acusados de cometer 10 delitos del orden federal, entre los que están: incitación a la rebelión, asociación delictuosa, ataques a las vías generales de comunicación, homicidio y lesiones contra agentes de la autoridad.

Hoy concluyó el interrogatorio de las 98 personas consignadas con motivo de los sucesos en la Plaza de las Tres Culturas, ante el juez sexto de la Segunda Corte Penal, el licenciado Rafael Murillo Aguilar.

Algunos de los detenidos desconocieron las declaraciones que rindieron ante la policía y el Ministerio Público, y afirmaron que son inocentes de los cargos que les atribuyen; otros se negaron a manifestar sus testimonios.

Líderes estudiantiles del Instituto Politécnico Nacional acudieron a las oficinas de la Secretaría de Educación con la propuesta de que regresarán a clases si el secretario, Agustín Yáñez, pide la liberación de todos los estudiantes detenidos del IPN.

El secretario no los recibió y les mandó decir que regresaran el 4 de noviembre…

Transcribo el contenido de un cable de información de inteligencia de la CIA:

El Comité Nacional de Huelga será reconstruido completamente, al igual que las coordinaciones de los comités y los comités de huelga. La organización de éstos será la misma, pero nuevos miembros serán nombrados y serán excluidos los que abogan por la violencia y de los que se sospecha de ser traidores de la causa.

El CNH ha fijado que intensificarán el trabajo de las brigadas políticas, los obreros y los campesinos.

La prensa insiste en calumniar al movimiento para justificar los crímenes de Tlatelolco.

Hoy el Novedades muestra la foto de un temible arsenal en su primera plana, con el pie: “Cincuenta y siete armas de alto poder que fueron recogidas en la Unidad Nonoalco-Tlatelolco a elementos del movimiento estudiantil fueron mostradas ayer en el Campo Militar Número Uno.

En el lote hay subametralladoras, rifles con mira telescópica, revólveres, escuadras, municiones, equipo de materiales de guerra, prismáticos y radio portátil receptor y transmisor”.

René Mauriès aún está dando seguimiento de la situación en México. Hoy escribió sobre los debates a los que se sometían los integrantes del CNH antes de la represión:

Tanto los duros como los moderados estaban de acuerdo en decir que el gobierno tenía dos opciones: la violencia o el diálogo. “Impongamos el diálogo por medios violentos”, predicaban los primeros. “Hagamos una revolución inteligente”, replicaban los segundos. Insistían: la violencia hace que la gente apoye al gobierno y acuse a los estudiantes, sin tomar en cuenta que la mayor violencia es la gubernamental.

El Movimiento sigue recibiendo muestras de apoyo y solidaridad. La mayoría de los presos políticos de Lecumberri, Santa Martha Acatitla y los penales de Jalapa, Orizaba y Morelia declararon una huelga de hambre “como una modesta contribución a la lucha por la democracia”.

Aquí otro periodista extranjero, el francés René Mauriès, dando su opinión sobre el contradictorio ambiente en nuestro país:

“Durante mis pláticas con los estudiantes pensaba que estábamos al borde de la guerra civil. Pero cuando miro a toda esa gente feliz, que sueña con ver a los atletas del mundo entero, me quedo muy perturbado. Los estudiantes dieron su vida para salvar a su pueblo de un sistema autoritario y el pueblo está ahí tranquilo comprando boletos para llenar los estadios, como si no hubiera nada más que los despliegues publicitarios tan monstruosos como el de Coca-Cola”.

Periódicos internacionales sí están reportando los hechos ocurridos el pasado 2 de octubre. Aquí un fragmento de un diario francés que conseguí hoy:

“Las fuerzas armadas abrieron fuego deliberadamente sobre los manifestantes de México. Esto es una matanza. No existe otra palabra para describir lo sucedido en el curso del mitin organizado por el comité estudiantil de huelga en la Plaza de las Tres Culturas, en el centro del barrio de Tlatelolco, inmenso centro urbano de hormigón y vidrio que de ahora en adelante será tristemente célebre en la historia de la represión”.

El cineasta Servando  era supervisor cinematográfico en la Dirección General de Cinematografía. Fue contratado por Gobernación para grabar el mitin del 2 de octubre. Sin embargo, el material que filmó le fue confiscado:

“Me desperté muy temprano, aproximadamente a las 7:30, ya que tenía la obligación de recibir el material fílmico ya revelado de la filmación que realicé el 2 de octubre: 40 mil pies de cinta que estaban en 60 o 70 latas. Ese material me lo entregarían en bruto; esto es, sin quitarle ningún cuadro, después de haber sido revelado por el personal de los laboratorios de los Estudios Churubusco.

“Sin embargo, mi sorpresa fue que la persona que pagó la realización de dicha filmación ya se encontraba también presente en el lugar, por lo que me solicitó le entregara el material, siendo mayor mi sorpresa cuando me solicitó que también le entregara el negativo de todo, razón por lo que le solicité al personal del laboratorio lo envolvieran para entregarlo al dueño, haciendo la entrega de todo aproximadamente a las nueve de la mañana, retirándome de ese lugar a mi casa”.

Comparto el testimonio del musicólogo José Antonio Alcaraz, habitante del edificio Chihuahua, en Tlatelolco:

“Había un tanque de guerra estacionado junto a la panadería, otro en la plaza y otro en el otro extremo del edificio. Los soldados dormitaban, conversaban entre ellos o comían en los prados, junto a los elevadores, en las terrazas y en las escaleras del edificio. Llovía en el interior del Chihuahua. Frente a mi departamento (al que llegó custodiado por militares) había sangre mezclada con agua y panfletos propagandísticos en el piso. El departamento estaba inundado y, chapaleando, hice una maleta. Estaba en eso cuando llegaron más militares, uno de ellos cortó cartucho y gritó que le entregara “la propaganda”; le dijimos que no había ninguna, revisó mi maleta y, con su rifle apuntándome siempre, nos dejó ir. De pronto me di cuenta de que mi salida no era la única. Era como la huida ante los nazis. Muchos vecinos llevaban envueltas en sábanas sus pertenencias; sus ropas, sus juguetes y sus cacerolas. Me fui a Polanco, a casa de una amiga, y volví hasta pasado un mes”.

Los principales diarios del país destacaron en sus portadas los hechos de ayer en la Plaza de las Tres Culturas. Ninguno, empero, se refirió a ellos como un ataque contra civiles desarmados;  tampoco se utilizaron las palabras “matanza” ni “represión”; fue para ellos un “combate”.

Les anoto los titulares:

Excélsior: “Recio Combate al dispersar el Ejército un mitin de huelguistas. Se luchó a balazos en Ciudad Tlatelolco”.

El Universal: “Tlatelolco, campo de batalla. Durante varias horas terroristas y soldados sostuvieron rudo combate”.

Novedades: “Balacera entre francotiradores y el Ejército en Ciudad Tlatelolco”.

El Heraldo: “Sangriento encuentro en Tlatelolco; 26 muertos y 71 heridos”.

La Prensa: “balacera del Ejército con estudiantes; sangrienta batalla”.

El Sol de México: “Manos Extrañas se empeñan en desprestigiar a México. El objetivo: frustrar los XIX Juegos”.

Les dejo varias portadas:

Un vecino del edificio Chihuahua, Fausto Ulloa, narra lo que vio:

Mi hija estaba fuera de nuestro departamento, el 119 del edificio Chihuahua, por lo que salí a buscarla.

Llovía en las escaleras por la destrucción de tuberías. En los pasillos y escaleras había mucha gente, principalmente muchachos y muchachas, detenidos; a los hombres los tenían en calzoncillos. Había vecinos.

Me identifiqué con un soldado y me acompañó a buscarla.

Dentro y fuera del edificio hay agentes con guantes, pañuelos y otros trapos envolviéndoles una mano.

Regreso con mi hija y vemos que de la plaza bajan cuerpos, arrastrándolos, y los echan al sótano del edificio.

 

 

Éste es el testimonio de Norberto Aguirre Palancares, miembro del gabinete de Díaz:

Un amigo me acaba de llamar por teléfono y, alterado, me informa que en Tlatelolco hay un enfrentamiento entre estudiantes y la policía y el ejército, que hay un montón de muertos y heridos.

En ese mismo momento cambié de teléfono y me comuniqué con el presidente Díaz Ordaz. Le dije lo que acabo de saber:

“Yo también estoy recibiendo esa información”, me contestó. “¿Cómo estuvo?”, pregunto. “Lo ignoro, igual que usted. Me están llegando informes de todas partes. A usted, ingeniero, le llegarán también. Arme sus datos, yo voy a armar los míos… ya luego nos reuniremos para ver qué es lo que ha pasado”.

La voz del presidente era profundamente grave

Quero García Josué, habitante del edificio Chihuahua, cuenta que los muchachos, las mujeres y todos corrían hacia los extremos. Que desde su departamento, el 1013 del edificio Chihuahua, veía todo con binovulares: cayó un muchacho, quizás herido, y se fue rodando por el piso, y se tiró al desnivel de las ruinas.

También cayó sobre el pasto uno de los soldados y la artillería de los transportes estacionados en el puente comenzó a responder.

Quero y sus parientes se metieron al último cuarto, porque las balas empezaron a entrar por las ventanas.

Las luces de bengala caen entre los asistentes al mitin. Según agentes de la Policía Judicial Federal: en el edificio Chihuahua, donde están los oradores, parten ráfagas de diferentes calibres; El Ejército se parapeta de inmediato y empieza una balacera.

Después de que la delegación del Consejo Nacional de Huelga acordó con los representantes de Díaz Ordaz iniciar el diálogo requerido por el Movimiento Estudiantil, la asamblea del CNH –que sesionaba en paralelo– decide suspender la movilización prevista desde la Plaza de las Tres Culturas al Casco de Santo Tomás. Se intenta cancelar toda posibilidad de violencia y lograr, por vía del diálogo, la salida del ejército del Casco.

 

A tono con el discurso oficial, los diarios destacan los elogios que Pierre-Paul Schweltzer, director del Fondo Monetario Internacional, lanzó sobre la estabilidad financiera de México.

También destacan la renuncia al PAN de uno de sus fundadores, el diputado Ramiro González Luna.

Les dejo algunas primeras planas:

El Ejército entrega las instalaciones de Ciudad Universitaria a funcionarios menores de la Casa de Estudios. A las 13 horas el general Hernández Toledo, comandante de la tropa de Ciudad Universitaria, hizo entrega de las instalaciones de la UNAM al director general administrativo, Ernesto Patiño, y al licenciado Fernando Roca Marín.

 

 

Acá les dejo unas fotos de la ocupación de C.U por el ejército.

Hay malestar en Orizaba. Estudiantes y maestros de secundarias, preparatorias y del Instituto Tecnológico Regional anunciaron que harían una manifestación en apoyo al movimiento estudiantil de la ciudad de México. De inmediato se movilizó el Ejército y la policía. Están realizando decenas de detenciones  y las protestas van en aumento.

Según las listas de inteligencia civil, éstos son las personas que resultaron heridas el 23 de septiembre durante la toma del Casco de Santo Tomás:

Estudiantes y maestros (7):Herminio Meza Sánchez, Guillermo Martínez, Guillermo Stall Zepeda (grave), Gloria Tapia Valencia, Joaquín López Salazar (grave), Antonio N y Josafat Figueroa Vargas.

Granaderos (9): Francisco Albarán, Laurencio Alcántara Martínez, Pedro Bobadilla Martínez, Lorenzo Díaz Miranda, Primitivo Gallardo, José Lara Guevara, Juan López Ibáñez, Norberto Reyes Mendoza y Moisés Zúñiga Torres.

El Sindicato de Profesores de la UNAM aseguró que el rechazo de la Junta de Gobierno a la renuncia de Barros Sierra es el “primero de los tres pasos para que pueda establecerse un clima de tranquilidad que permita la solución definitiva del problema con la consecución de los seis puntos del pliego petitorio”.

Dijo que los otros puntos por los que seguirá luchando son: el retiro inmediato del ejército de CU, la liberación de detenidos y el cese a la represión.