12 de octubre

Tras días de tortura, me presentaron ante la prensa. Entre los periodistas había varias personas corpulentas (evidentemente policías disfrazados) que se abalanzaron frente a mí, como tratando de golpearme y lanzándome insultos.

–¡Asesino! ¡Asesino!

–Yo no soy asesino, ninguno de nosotros los estudiantes somos asesinos. El movimiento estudiantil es legal y pacífico.

Luego vinieron preguntas agresivas: ¿Quién disparó desde el edificio Chihuahua?

–No lo sé, pero no fuimos los estudiantes.

–¿De dónde te sacaron las armas?

–Los estudiantes nunca usamos armas de fuego, nuestras únicas armas han sido nuestras ideas. El movimiento estudiantil ha sido legal y pacífico.

–¿Se considera usted un preso político?

–Soy un preso político. Preso Político es aquella persona a quien se encarcela por sus ideas, y ése es mi caso.

–Pero lo están acusando de homicidio.

–Los delitos comunes sirven para ocultar el verdadero motivo.