12 de octubre

Cuando se callaron las ametralladoras, los tipos de guante blanco nos agarraron a los periodistas y a los estudiantes que estábamos ahí y nos encerraron en un departamento.

Nos ordenaron ponernos de espalda contra la pared. Y empezaron a hacer una selección. Yo tenía mi credencial de prensa metida entre los dientes.

Llegó un oficial de la policía. Ordenó trasladar a todos los periodistas y fuimos escoltados por los tipos de guante blanco. Uno de ellos disparó contra la cerradura para abrir la pierta.

Este segundo departamento es más amplio que el primero y está seco. A Charles Courrière, fotógrafo de Paris Match, le confiscaron todos sus rollos y lo desnudaro para ver si no tenía más escondidos. A mí también me confiscaron mis cintas, menos una, en la que tengo grabado el principio de la balacera.

Otro oficial nos pidió pasaportes, credenciales de prensa y nos preguntó en qué hoteles estamos hospedados. Se fue con nuestros documentos.

Afuera, de vez en cuando, se oyen disparos.