El proyecto

“A 50 del 68: La historia que nos une” es una plataforma digital diseñada como red social en la que diferentes personajes postean día a día lo que hicieron, vieron o vivieron durante el Movimiento Estudiantil del 68 en México; es decir, los hechos de ese movimiento son contados –a través de mensajes, fotografías y videos– por sus testigos y protagonistas como si estuviera ocurriendo en tiempo real, pero hace 50 años.

De manera paralela aparecen en la plataforma publicaciones con información sobre actividades actuales –conferencias, seminarios, exposiciones– que recuerdan o conmemoran los hechos de aquel movimiento estudiantil. Se trata de eventos que organiza el Centro Cultural Universitario Tlatelolco y que se llevarán a cabo a lo largo de estos meses en que se cumple el quincuagésimo aniversario de esos hechos. Se intenta con ello establecer un diálogo virtual entre las “voces históricas” de los acontecimientos del 68 y las voces actuales que los evocan.

“A 50 del 68: La historia que nos une” es un proyecto conjunto realizado por una alianza de medios de comunicación, organizaciones civiles e instituciones culturales: la Revista Proceso, el Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT), el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos) y Cultura Colectiva (CC).

Su objetivo: narrar de manera distinta, novedosa y fresca los hechos de un movimiento histórico que marcó el devenir de este país. Es, al mismo tiempo, una manera seria de acercar esos acontecimientos –tal cual los contaron sus testigos y protagonistas– a las nuevas generaciones que tienen en las redes sociales una fuente cotidiana de información. “A 50 del 68: La historia que nos une” es un ejercicio de investigación, sin fines de lucro, que busca difundir información sobre uno de los episodios más importantes para la historia de México.

La idea de la plataforma fue retomada del proyecto “1917. Free History”, lanzado en 2017 por un equipo de profesionales encabezado por el periodista Mijail Zygar. Dicho equipo diseñó una plataforma similar para contar la historia de las revoluciones rusas de febrero y octubre de 1917. Mediante correo electrónico, el equipo de Zygar autorizó desarrollar su idea aplicándola al Movimiento Estudiantil en México.